A poco menos de dos meses de la reinauguración del Estadio Azteca, la Selección de Portugal analiza con cautela la logística de su visita a México, especialmente por la seguridad de Cristiano Ronaldo, figura que apunta a estar presente en el duelo ante el Tricolor.
El partido está programado para el 28 de marzo, fecha en la que México y Portugal se enfrentarán como parte de la reapertura del Coloso de Santa Úrsula, en un encuentro de preparación rumbo a la Copa del Mundo. De acuerdo con diversos reportes, todo indica que el histórico delantero sí será incluido en la convocatoria lusa.
No obstante, en Portugal existe preocupación por el impacto que podría generar la presencia de CR7, tomando en cuenta la enorme expectativa y euforia que suele provocar entre los aficionados mexicanos, lo que obligaría a reforzar los protocolos de seguridad y movilidad.
Ante este escenario, una de las alternativas que se manejan es que la selección portuguesa arribe primero a Cancún para concentrarse en territorio nacional, y posteriormente, uno o dos días antes del partido, trasladarse a la Ciudad de México, donde se hospedarían en la zona de Santa Fe, según versiones cercanas a la organización.
Cabe recordar que en noviembre pasado, Mikel Arriola, comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, confirmó que Portugal tenía contemplada la presencia de su máxima figura para el encuentro ante la Selección Mexicana, lo que aumentó aún más la expectativa por la reapertura del emblemático estadio.
Por ahora, la incógnita no es deportiva, sino logística y de seguridad, con Cristiano Ronaldo como el principal foco de atención.

