Agentes migratorios desplegados en Mineápolis comenzarán a retirarse de la ciudad a partir de este martes, informaron autoridades locales, mientras continúan las investigaciones por la muerte por disparos del activista Alex Pretti, quien filmaba un operativo policial cuando fue detenido.
La muerte de Pretti, un enfermero de 37 años, provocó protestas y muestras de indignación. Decenas de personas acudieron al sitio del tiroteo para colocar flores, pancartas y objetos personales en un memorial improvisado. “Gracias por tu compasión y amor hacia todos a quienes cuidaste”, se leía en uno de los mensajes.
“Somos una comunidad muy unida, y es hermoso ver a todos reunirse y luchar contra estas injusticias”, dijo la manifestante Jasmine Nelson, de 21 años, en declaraciones a la prensa.
Acusaciones y desescalada federal
Pretti portaba un arma, y en un primer momento la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lo calificó de “terrorista”, término que también usó para referirse a otra activista fallecida el 7 de enero, Renée Good. Estas declaraciones desataron críticas de organizaciones civiles y activistas, y derivaron en una posterior desescalada por parte del gobierno de Donald Trump.
La cadena Fox News citó a un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, quien aseguró que existen grabaciones de cámaras corporales de los agentes que participaron en el intento de detención de Pretti.
Salida parcial de agentes
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, confirmó en la red social X que “algunos agentes federales” dejarán la ciudad, sin precisar cuántos. Añadió que conversó con Trump y que el mandatario coincidió en que “la situación actual no puede continuar”.
Como parte de los ajustes, Trump anunció el envío de su “zar” migratorio, Tom Homan, para evaluar personalmente la situación. Además, el comandante de la Patrulla Fronteriza que lideraba las operaciones, Greg Bovino, también abandonará la ciudad.
Mineápolis mantiene el estatus de ciudad santuario, por lo que no colabora con autoridades federales en la persecución de la inmigración irregular.
Presión política y legal
Mientras Trump volvió a exigir cooperación local para evitar nuevas tragedias, la oposición demócrata pidió el cese total del despliegue del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza. Legisladores advirtieron incluso con bloquear votaciones presupuestarias, lo que podría derivar en un nuevo cierre parcial del gobierno.
El malestar también alcanzó al bando republicano. El abogado Chris Madel, vinculado a la defensa del agente del ICE implicado, renunció a contender en las primarias para gobernador de Minnesota, al rechazar lo que calificó como represalias contra ciudadanos del estado.
En el frente judicial, un tribunal de apelaciones rechazó volver a bloquear los operativos antimigratorios federales, aunque una demanda paralela presentada por el fiscal general de Minnesota fue admitida por otra jueza federal, manteniendo abierto el debate legal sobre estas acciones.

