Washington.– El Gobierno de Estados Unidos calificó como una “tragedia” la muerte de un manifestante ocurrida durante protestas contra las redadas migratorias en Minnesota, mientras responsabilizó a líderes locales del Partido Demócrata por el clima de confrontación que precedió a los hechos.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el presidente Donald Trump considera inaceptable la pérdida de vidas en el país y afirmó que el caso se encuentra bajo investigación del FBI. No obstante, acusó a las autoridades estatales y municipales de fomentar la tensión social con discursos contrarios a las fuerzas federales.
Según Leavitt, el Gobierno federal sostiene que ciertos líderes demócratas han difundido información falsa sobre los agentes de inmigración, quienes —aseguró— “arriesgan sus vidas a diario”.
El fallecido fue identificado como Alex Pretti, enfermero de 37 años, quien murió por disparos de agentes migratorios durante las manifestaciones del sábado en Minneapolis. Se trata del segundo deceso vinculado a estas protestas, tras la muerte de Renée Gold el pasado 7 de enero.
Mientras las autoridades locales exigen el retiro de los agentes federales, Trump acusa a los demócratas de utilizar las protestas para desviar la atención de presuntas irregularidades en programas sociales.

