Caracas. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió el diálogo político impulsado por su administración como vía para resolver las diferencias internas del país y lanzó un mensaje directo contra la injerencia extranjera, al asegurar que “ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela”.
Durante un acto con trabajadores del sector petrolero en la ciudad de Puerto La Cruz, Rodríguez afirmó que los conflictos y divergencias nacionales deben atenderse desde la política interna, sin presiones externas, y bajo un enfoque que priorice la soberanía del país.
“Que sea la política venezolana”
En su mensaje, la funcionaria subrayó la importancia de abrir espacios para la divergencia democrática, pero dejó claro que estas discusiones deben darse desde una visión propia.
“Es importante abrir espacios para la divergencia democrática, pero que sea la política con P mayúscula y con V de Venezuela. Que sea la política venezolana la que resuelva nuestras divergencias y nuestros conflictos internos”, expresó.
Rodríguez insistió en que ni gobiernos extranjeros ni intereses externos deben influir en las decisiones políticas del país, en referencia a Estados Unidos.
Diálogo como eje del gobierno
La presidenta encargada reiteró que el diálogo promovido por su administración busca atender las tensiones internas y avanzar hacia soluciones políticas, en un contexto marcado por años de confrontación y sanciones internacionales.
Sus declaraciones se producen pocos días después de que el gobierno del Reino Unido anunciara que analiza nuevas medidas sobre el uso de redes sociales por parte de adolescentes, lo que Rodríguez citó como ejemplo de que cada nación debe resolver sus asuntos conforme a su propio marco político y social.
Contexto internacional
El posicionamiento de Rodríguez ocurre en medio de un escenario global donde varios países debaten el papel de la soberanía frente a la presión internacional. En ese marco, el gobierno venezolano ha reiterado que cualquier salida a los conflictos internos debe surgir del consenso nacional y no de imposiciones externas.

