La Selección Mexicana inició su calendario de compromisos de enero con una victoria en Panamá, aunque el resultado final dejó un sabor agridulce. El Tricolor se impuso 0-1 en el estadio Rommel Fernández, gracias a un autogol agónico, en un partido que evidenció más carencias que virtudes.
Este encuentro forma parte de la gira avalada por la Liga MX, con el objetivo de que Javier Aguirre observe jugadores y termine de perfilar una lista que, en teoría, ya se encuentra avanzada rumbo al Mundial de 2026. Sin embargo, el funcionamiento colectivo volvió a quedar a deber.
El triunfo sirvió al menos para romper una racha negativa, ya que México no ganaba desde el 6 de julio de 2025, cuando venció a Estados Unidos en la Final de la Copa Oro. Desde entonces, acumulaba dos derrotas y cuatro empates.
El duelo fue ríspido, con una Panamá replegada, pocas opciones claras de gol y un desarrollo trabado. En ese contexto, algunos futbolistas mexicanos lograron destacar y levantar la mano, como Richard Ledezma (Guadalajara), Eduardo Águila (San Luis) y Obed Vargas (Seattle), mientras otros quedaron en deuda.
Chivas, el equipo del momento en la Liga MX, aportó ocho jugadores a la convocatoria, seis de ellos titulares. Aunque difícilmente estas cifras se repitan, los futbolistas rojiblancos respondieron por momentos a la exigencia del compromiso.
Las oportunidades fueron escasas. Un disparo desviado de Germán Berterame y un remate fallado tras centro de Ledezma fueron lo poco rescatable en ataque. El gol del triunfo llegó hasta el minuto 90+2, cuando un centro de Jesús Gallardo terminó en el arco panameño tras un mal rechace del defensor Richard Peralta.
Con muy poco fútbol y un resultado que no despeja dudas, México comenzó el año con victoria. La primera de ocho pruebas rumbo al Mundial se superó de panzazo, y el margen de mejora sigue siendo amplio.

