
El París Saint-Germain sufrió un duro golpe en la Copa de Francia, luego de quedar eliminado en los dieciseisavos de final tras caer 1-0 como local ante el París, en un resultado que sorprendió a propios y extraños.
El encuentro, disputado en territorio parisino, parecía inclinarse a favor del conjunto dirigido por el PSG desde los primeros minutos, ya que dominó la posesión del balón y generó más oportunidades de peligro. Sin embargo, la falta de contundencia volvió a ser un problema para el cuadro capitalino.
El único gol del partido llegó al minuto 74, cuando Jonathan Ikoné aprovechó una de las pocas aproximaciones del equipo visitante para mandar el balón al fondo de las redes y silenciar el estadio, sentenciando así la eliminación del favorito.
Dominio sin recompensa
Las estadísticas reflejaron el dominio del PSG, que terminó el encuentro con ocho remates a puerta, mientras que el París apenas logró dos disparos con dirección al arco. A pesar de ello, el equipo visitante mostró mayor orden defensivo y efectividad, resistiendo los embates del gigante francés.
El París supo aguantar la presión en los minutos finales y cerró el partido con inteligencia, frustrando cada intento del PSG por igualar el marcador.
Adiós al título defensor
Con este resultado, el París Saint-Germain quedó eliminado de la Copa de Francia y se despidió de la posibilidad de defender el título, mismo que había conquistado en la temporada anterior. La eliminación representa un duro revés para el club, que partía como uno de los principales candidatos al campeonato.
Por su parte, el París avanzó de ronda y firmó una de las victorias más importantes de su historia reciente, dejando en el camino al máximo referente del futbol francés.
La sorpresiva eliminación del PSG genera cuestionamientos sobre el rendimiento del equipo en los torneos de eliminación directa, donde nuevamente quedó evidenciada la dificultad para traducir el dominio en goles.



