Tigres se ha convertido en un auténtico depredador cuando juega en el Estadio Universitario. El conjunto felino acumula ocho partidos consecutivos marcando gol en casa y este miércoles buscará extender su racha ante Pumas, en duelo correspondiente a la Liga MX.
La última ocasión en la que Tigres se fue en blanco como local fue el 13 de septiembre de 2025, cuando empató sin goles frente a León en el torneo Apertura 2025. Desde entonces, el Volcán ha sido una auténtica pesadilla para sus rivales.
En esos ocho compromisos disputados en casa, los dirigidos por Guido Pizarro han anotado 20 goles, con un promedio de 2.5 tantos por partido, números que reflejan la contundencia ofensiva del equipo regiomontano.
Durante esa racha, Tigres derrotó 2-0 al Atlas, empató 1-1 con Cruz Azul, goleó 5-3 al Necaxa, venció 2-0 a Xolos y superó 3-1 al Atlético San Luis en temporada regular. Además, mantuvo su poder ofensivo en la Liguilla, donde le marcó cinco goles a Xolos en cuartos de final, uno a Cruz Azul en semifinales y otro a Toluca en la final de ida.
Con estos antecedentes, Tigres llega al duelo ante Pumas no solo con la intención de alargar su racha goleadora a nueve partidos consecutivos en casa, sino también de sumar tres puntos vitales para mantenerse en la pelea por la cima del campeonato.
Tigres afina detalles para enfrentar a Pumas
El conjunto felino inició este lunes su preparación en el CET de San Nicolás para el encuentro ante los universitarios. Tras vencer 2-1 al Atlético San Luis el pasado domingo, el equipo no tuvo día de descanso y trabajó a puerta cerrada.
Una de las incógnitas para el partido es Ángel Correa, quien apenas llegó el viernes a la ciudad y entrenó en futbol a espacios reducidos. Aunque se espera que forme parte de la convocatoria, no está garantizado que vea minutos ante Pumas.
Por otro lado, Tigres tendrá varias ausencias importantes. Juan Pablo Vigón continúa suspendido tras su expulsión en la final de vuelta del Apertura 2025 ante Toluca, mientras que Marco Farfán, Jesús Angulo y Ozziel Herrera siguen con molestias musculares y realizaron trabajo diferenciado.
A pesar de ello, Tigres confía en su poder ofensivo y en el respaldo de su afición para seguir haciendo del Volcán una aduana imposible de cruzar.

