El senador de la República Waldo Fernández González advirtió que el crecimiento económico de Nuevo León no se refleja en una mejor calidad de vida para la mayoría de las familias, debido al elevado costo de vivir en la entidad.
El legislador señaló que, pese a que Nuevo León registra los ingresos promedio más altos del país, solo dos de cada diez hogares logran cubrir sus necesidades básicas y ahorrar. “El problema ya no es cuánto se gana, sino cuánto cuesta vivir en Nuevo León”, expresó.
Fernández reconoció que el Gobierno Federal ha impulsado un aumento histórico al salario mínimo durante los últimos siete años, con incrementos superiores al 150 por ciento, lo que ha colocado a México entre los países con mejores salarios mínimos en América Latina. Sin embargo, subrayó que estos avances no compensan el encarecimiento de rubros esenciales en el estado.
Entre los principales factores que afectan a las familias, mencionó el aumento en los costos de vivienda, transporte, servicios y alimentos. Como ejemplo, destacó que Nuevo León tiene el segundo precio de vivienda más alto del país, situación que atribuyó a que este derecho se ha tratado como un negocio.
El senador indicó que, desde el ámbito federal, se han impulsado reformas para devolver el sentido social a la política de vivienda, mediante créditos accesibles y programas de rehabilitación habitacional. No obstante, enfatizó que el estado y los municipios deben asumir su responsabilidad en la planeación, regulación y construcción de vivienda digna.
Finalmente, Fernández sostuvo que el desarrollo económico debe traducirse en bienestar real para la población y no solo en indicadores macroeconómicos.

