La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos ha abierto un escenario de incertidumbre política en Venezuela, donde aún no está claro quién ejerce el poder ni cómo se desarrollará el proceso de sucesión.
El propio presidente estadounidense Donald Trump aseguró este sábado que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron detenidos y sacados del país tras un ataque “a gran escala”, lo que generó reacciones inmediatas dentro del gobierno venezolano y del chavismo.
La sucesión según la Constitución
De acuerdo con la Constitución venezolana, en ausencia del presidente corresponde a la vicepresidenta ejecutiva asumir el poder de forma temporal.
En ese contexto, Delcy Rodríguez aparece como la principal figura institucional para encabezar el gobierno.

Rodríguez exigió públicamente a Washington una prueba de vida de Maduro y Flores, y afirmó que el Ejecutivo venezolano desconoce el paradero de ambos.
En declaraciones transmitidas por la televisión estatal, aseguró que ya se activaron los planes de defensa de la nación.
Considerada una operadora política clave del chavismo, Delcy Rodríguez ha ocupado cargos estratégicos como ministra de Comunicación, canciller, ministra de Economía y, recientemente, ministra del Petróleo.
También presidió la Asamblea Nacional Constituyente de 2017. Su trayectoria la ha convertido en una de las figuras más influyentes del poder venezolano, aunque también ha sido sancionada por Estados Unidos y la Unión Europea.
El factor militar: Vladimir Padrino López

Junto a Rodríguez, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, es una de las voces más influyentes del chavismo.
Tras los ataques reportados en Caracas y otras regiones, anunció el despliegue inmediato de fuerzas militares en todo el país.
Padrino López, al frente de las Fuerzas Armadas desde 2014, llamó a la unidad frente a lo que calificó como “la peor agresión” sufrida por Venezuela y aseguró que el país actúa conforme a las órdenes dadas por Maduro antes de su captura.
Analistas coinciden en que su prolongada permanencia en el cargo se explica por su lealtad absoluta primero a Hugo Chávez y luego a Maduro, así como por el creciente peso político y económico de los militares dentro del gobierno venezolano.
Diosdado Cabello, el ala dura del chavismo
Otra figura central es el ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien ha sido el único alto dirigente del chavismo visto públicamente en las calles de Caracas tras el ataque estadounidense.

Cabello aseguró que se evalúan los daños del “ataque criminal” y afirmó que las fuerzas policiales están desplegadas para garantizar la paz. Llamó a la población a mantener la calma y confiar en el alto mando político-militar.
Histórico dirigente del chavismo, Cabello participó en el fallido golpe de 1992 junto a Chávez y ha ocupado cargos clave desde entonces, incluida la presidencia interina durante las horas posteriores al golpe de abril de 2002.
Considerado el “ala dura” del régimen, mantiene una amplia influencia política y mediática a través de su programa “Con el mazo dando”.
Un poder aún sin definición
Aunque la Constitución señala a la vicepresidenta como sucesora formal, el equilibrio real del poder en Venezuela parece depender del respaldo militar y del control político interno que ejerzan figuras como Padrino López y Cabello.
Por ahora, Delcy Rodríguez, Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello son los nombres que concentran la atención dentro y fuera del país, mientras se define si Estados Unidos se limita a la detención de Maduro o impulsa un cambio más profundo de régimen.

