Estados Unidos capturó este sábado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores, durante un ataque ejecutado en la madrugada contra el país sudamericano.
Ambos fueron trasladados a territorio estadounidense, de acuerdo con lo anunciado por el presidente Donald Trump.
La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, informó que Maduro y Flores enfrentan cargos federales por conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos. Añadió que pronto responderán ante la justicia estadounidense.
Acusaciones en Nueva York
Según el expediente judicial de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, se acusa al líder venezolano y a integrantes de su círculo cercano, incluida su esposa, de presuntos vínculos con organizaciones criminales para introducir drogas a territorio estadounidense.
La acusación señala supuestas alianzas de Maduro, Cilia Flores; su hijo Nicolás Ernesto Maduro Guerra; y el ministro de Justicia e Interior Diosdado Cabello Rondón, con cárteles como el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y el Tren de Aragua.
También se mencionan presuntos nexos con organizaciones guerrilleras como las FARC y el Ejército de Liberación Nacional, así como con Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, señalado como líder del Tren de Aragua.

Uso de infraestructura del Estado
De acuerdo con el documento difundido por la fiscal Bondi, Maduro y su entorno habrían utilizado instalaciones del Estado venezolano para proteger cargamentos de drogas provenientes de cárteles mexicanos, a cambio de sobornos millonarios y apoyo logístico.
Presuntos nexos con “El Chapo” y “El Mayo”
El expediente judicial detalla presuntas relaciones con Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, y Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, para asegurar la producción y el transporte de droga.
Además, se señala que entre 2003 y 2011 el grupo habría trabajado con narcotraficantes colombianos para despachar contenedores de entre 5 y 20 toneladas de cocaína desde puertos venezolanos hacia México, presuntamente con protección de militares venezolanos de alto rango, conocidos como “Los Generales”, quienes garantizaban el traslado hacia puertos controlados por Los Zetas.
Las autoridades estadounidenses indicaron que el caso continúa en desarrollo, mientras se definen los procedimientos judiciales y comparecencias ante la corte en Nueva York.

