El paso de Guido Pizarro por el banquillo de Tigres durante 2025 dejó estadísticas que respaldan su trabajo, pese a que el equipo no logró conquistar títulos. El estratega asumió la dirección técnica en marzo y, desde entonces, mantuvo al conjunto felino como protagonista en torneos nacionales e internacionales.
La era de Pizarro comenzó oficialmente a inicios de marzo, cuando Tigres empató 1-1 como visitante ante Cincinnati en la ida de los octavos de final de la Concachampions. A partir de ese encuentro, el argentino dirigió al equipo en competencias como el Clausura 2025, la Concachampions, la Leagues Cup y el torneo Apertura.
En total, Guido Pizarro estuvo al frente de Tigres en 44 partidos durante el año. En ese periodo, el balance fue de 20 triunfos, 16 empates y solo ocho derrotas, cifras que reflejan una gestión estable y competitiva.
El rendimiento porcentual también fue favorable: Tigres ganó el 46 por ciento de los encuentros bajo su mando, empató el 37 por ciento y únicamente perdió el 17 por ciento de los compromisos disputados en 2025.
En el rubro ofensivo, el conjunto universitario sumó 71 goles en los 44 partidos dirigidos por Pizarro, mientras que defensivamente recibió 44 anotaciones. A ello se suma un aspecto destacado: el equipo mantuvo su portería en cero en 16 ocasiones, lo que equivale al 37 por ciento de los encuentros.
A pesar de los buenos números, los títulos no llegaron. Tigres quedó eliminado ante Cruz Azul en las semifinales de la Concachampions, cayó frente a Toluca en las semifinales del Clausura 2025, fue superado por Inter Miami en los cuartos de final de la Leagues Cup y volvió a quedarse cerca del campeonato tras perder la final del Apertura ante los Diablos Rojos.
Con todo, el balance general de Guido Pizarro en sus primeros nueve meses como técnico de Tigres puede considerarse positivo. El desafío para 2026 será elevar estos registros y traducirlos en campeonatos, una exigencia constante para una institución acostumbrada a pelear por títulos.

