Ciudad de México.- Ante la inconformidad generada por el desfogue de la Presa El Cuchillo para abonar a la deuda de agua que México mantiene con Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que todos los gobernadores estuvieron de acuerdo, incluido el mandatario de Nuevo León.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo sostuvo que la afectación al consumo humano será la menor posible, ya que se diseñó un esquema para reducir impactos en las regiones involucradas.
Desde las primeras horas del día, la Comisión Nacional del Agua abrió las compuertas del embalse ubicado en el municipio de China, permitiendo la liberación controlada del líquido hacia el Río San Juan.
“Se trabajó con todos los gobernadores y se buscó un esquema de afectación mínima a agricultores de todo el país, particularmente de los estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Chihuahua”, explicó la Presidenta.
Añadió que se recurrió a otras cuencas para resarcir el volumen liberado y atender el adeudo internacional.
“Todos estuvieron de acuerdo y eso nos va a permitir que la afectación sea mínima”, subrayó.
Sheinbaum Pardo también mencionó la construcción de un ducto para enviar agua tratada de la Presa El Cuchillo hacia Tamaulipas, proyecto que —dijo— deberá iniciar este mismo año.
Para cumplir con el compromiso internacional, México debe entregar 249 millones de metros cúbicos de agua a Texas antes del próximo 31 de enero. De ese total, 150 millones de metros cúbicos provendrán de la Presa El Cuchillo, lo que representa el 16.4 por ciento de su almacenamiento actual.
Pese a las críticas y señalamientos de legisladores locales, el Gobierno Federal reiteró que el desfogue se realiza de manera controlada y con prioridad en proteger el consumo humano.

