El actor estadounidense Peter Greene, reconocido por sus memorables interpretaciones en películas como Pulp Fiction y The Mask, fue encontrado muerto en su apartamento de Nueva York, informaron autoridades y su antiguo representante.
De acuerdo con reportes policiales, el cuerpo de Greene, de 60 años de edad, fue localizado inconsciente el viernes en su domicilio y declarado sin vida en el lugar. La información fue confirmada por Gregg Edwards, quien fue su representante durante más de una década, al diario New York Post.
Las autoridades señalaron que no existen indicios de un hecho delictivo, y será el forense quien determine la causa oficial del fallecimiento.
Una carrera marcada por villanos icónicos
Peter Greene nació en octubre de 1965 en Montclair, Nueva Jersey, y se consolidó como uno de los villanos más reconocibles del cine de los años noventa, gracias a su intensa presencia en pantalla.
En 1994, participó en dos de las películas más influyentes de la década. En Pulp Fiction, dirigida por Quentin Tarantino, interpretó a Zed, uno de los antagonistas más perturbadores y recordados del cine moderno. Ese mismo año, en The Mask, dio vida al criminal Dorian Tyrell, uno de los principales rivales del personaje interpretado por Jim Carrey.
Su filmografía también incluye participaciones en títulos como The Usual Suspects (1995), además de numerosos proyectos cinematográficos y televisivos.
Del teatro al cine independiente
Greene inició su carrera actoral a los 25 años en el teatro de Nueva York, antes de dar el salto al cine, donde se especializó en personajes oscuros, villanos y policías corruptos.
A lo largo de su trayectoria, trabajó en más de 40 películas y series, colaborando con directores de renombre como Oliver Stone y Guy Ritchie. En las últimas décadas, continuó activo en producciones independientes y en papeles secundarios para televisión.
La muerte de Peter Greene deja un legado marcado por personajes intensos y memorables, que lo convirtieron en una figura distintiva del cine de los años noventa.

