Monterrey, NL.– Por unanimidad, el Congreso Local aprobó reformas a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia con el fin de ampliar la definición de acoso en espacios públicos y medios de transporte, incorporando nuevas conductas que representan agresiones de naturaleza sexual sin consentimiento.
Las modificaciones fueron realizadas a los artículos 14 y 14 Bis, y buscan actualizar el marco jurídico estatal para reconocer formas de violencia que, aunque no requieren relación previa entre agresor y víctima, constituyen una transgresión directa a los derechos humanos de las mujeres.
Una reforma necesaria ante el incremento del acoso
La coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, Sandra Pámanes Ortiz, destacó que el fenómeno del acoso ha crecido de manera preocupante, especialmente en espacios de alta afluencia.
“Desgraciadamente, el acoso se manifiesta en espacios públicos y en transporte, aun cuando no exista relación previa. Esta conducta se caracteriza por actos físicos o verbales de naturaleza sexual sin el consentimiento de la persona afectada”, señaló.
Recordó que, según datos del INEGI, 45.6% de las mujeres ha sido víctima de algún tipo de acoso al menos una vez en su vida, reflejo de un problema que exige respuestas institucionales más robustas.
Dependencias como el Instituto Municipal de las Mujeres Regias han documentado la percepción social del acoso y hostigamiento sexual en Monterrey, mostrando que la violencia en espacios públicos sigue en aumento.
Congreso deberá definir acciones para erradicar el acoso
Pámanes Ortiz señaló que, con las reformas aprobadas, ahora corresponde a los legisladores trabajar en el diseño de medidas para erradicar estas conductas, así como otras formas de violencia que afectan a las mujeres neolonesas.
“Debemos llevar a cabo todas las medidas a nuestra disposición para erradicar esta conducta. Es fundamental actualizar nuestro marco jurídico para salvaguardar la vida y la integridad de todas las ciudadanas en los espacios públicos”, afirmó la legisladora.
La reforma busca que la legislación estatal se mantenga alineada con las nuevas realidades sociales y garantice herramientas más efectivas para la prevención, atención y sanción del acoso.

