Monterrey, NL.– En Nuevo León, los delitos sexuales cometidos contra menores de edad ya no tendrán fecha de caducidad, luego de que el pleno del Congreso Local aprobó reformas al Código Penal del Estado para hacer estos delitos imprescriptibles.
La reforma permitirá que una víctima que sufrió abuso durante su infancia pueda denunciar aun siendo adulta, sin que el paso del tiempo impida el inicio de la acción penal.
Las modificaciones, aprobadas por unanimidad durante la sesión de este martes, contemplan cambios a los artículos 124 y 140 del Código Penal, propuestas originalmente presentadas por legisladores del PAN, PRI y Morena.
“El abuso infantil marca toda la vida”
La diputada Cecilia Robledo Suárez destacó la importancia de esta reforma, al señalar que muchas víctimas no cuentan con las condiciones emocionales, familiares o de seguridad para denunciar durante su niñez o adolescencia.
“Enfrentan miedo, silencio y, muchas veces, la imposibilidad de pedir ayuda. No siempre tienen la edad, la fuerza o el entorno para denunciar”, dijo.
Explicó que la reforma garantiza que el tiempo para iniciar acción penal comience a correr hasta que la víctima cumpla la mayoría de edad, y establece que el plazo de prescripción nunca sea menor a cinco años, evitando que el sistema cierre las puertas antes de tiempo.
Armonización con estándares federales y de derechos humanos
Al usar la tribuna, la diputada Sandra Pámanes Ortiz, de Movimiento Ciudadano, señaló que la aprobación harmoniza el Código Penal estatal con el federal y da un paso firme en la protección de la niñez.
“Garantizamos la seguridad de nuestras niñas, niños y adolescentes ante un crimen que puede marcar la vida entera e incluso trascender hasta la muerte”, afirmó.
Por su parte, Berenice Martínez Díaz, vicecoordinadora de Morena, señaló que esta reforma responde a una realidad ampliamente documentada: las víctimas de abuso infantil tardan años o décadas en denunciar debido al trauma, el miedo y la revictimización institucional.
“El sistema de justicia no puede permitir que el paso del tiempo se convierta en refugio para los agresores. Esta reforma reconoce que los delitos sexuales contra menores constituyen violaciones graves a derechos humanos, de acuerdo con estándares internacionales”, sostuvo.
Un cambio de largo alcance
Con la reforma aprobada, el Congreso de Nuevo León sienta las bases para que ninguna víctima de abuso infantil pierda su derecho a la justicia por el simple transcurso del tiempo.
Ahora corresponde a las autoridades judiciales y ministeriales ajustar sus protocolos para garantizar que este cambio legal se traduzca en protección real.

