Ciudad de México. – La decisión de Lolita Cortés de abandonar La Granja VIP el pasado domingo 9 de noviembre tomó por sorpresa a los televidentes y generó incertidumbre dentro de la producción de TV Azteca, debido a las implicaciones contractuales de su renuncia.
La actriz y cantante explicó que su salida se debió a motivos de salud mental, al revelar que padece trastorno de ansiedad y que durante su estancia en el programa sufrió episodios de claustrofobia y ataques de pánico.
“Tengo una enfermedad mental que me lleva a la claustrofobia y eso mismo me lleva a otras partes que no quiero nombrar. Es una enfermedad invisible… yo pensé que lo iba a lograr”, expresó entre lágrimas durante la transmisión.
Desde su ingreso, Cortés fue uno de los principales atractivos del reality, donde originalmente participaría como jueza, aunque en el primer episodio fue anunciada como concursante
Diversas fuentes del medio señalaron que su participación la convirtió en una de las celebridades mejor pagadas del programa, con un salario estimado en medio millón de pesos semanales.
A pesar del apoyo del público ,que la había salvado con más de nueve millones de votos en la gala anterior, la artista decidió priorizar su bienestar emocional y abandonar el proyecto.
Durante la transmisión, Adal Ramones, conductor del programa, intentó persuadir a la actriz de permanecer en la competencia, advirtiéndole sobre las posibles consecuencias legales y la decepción del público.
“Me tengo que ir, necesito sanar. Esta decisión es para poder continuar en los escenarios”, respondió firmemente Cortés, reiterando que su salida no estaba relacionada con conflictos internos.
Versiones no oficiales señalan que Lolita Cortés podría enfrentar una multa de aproximadamente 50 mil dólares —unos 915 mil pesos mexicanos— por incumplimiento de contrato.
Aunque la cifra no ha sido confirmada por la producción, el caso ha generado debate en redes sociales sobre la importancia de la salud mental frente a los compromisos laborales.
El episodio concluyó con una escena emotiva en la que Cortés se despidió de sus compañeros y se reunió con su hija, quien la esperaba fuera del set. En entrevista posterior con Kristal Silva, la actriz agradeció el cariño del público:
“No está mal, no estoy mal… simplemente soy diferente. Pero estoy bien y quiero agradecerles a todos de verdad”.

