Con el propósito de marcar distancia de los últimos 20 años de gobiernos socialistas, el presidente Rodrigo Paz Pereira presentó este domingo a los 14 integrantes de su gabinete ministerial, compuesto en su mayoría por técnicos con trayectoria en economía y organismos internacionales.
Durante el acto oficial en el antiguo Palacio de Gobierno, el nuevo mandatario, de 58 años, llamó a sus ministros a “llevar Bolivia al mundo y traer el mundo a Bolivia”. Enfatizó que su administración se regirá por la meritocracia, la eficiencia y el servicio público, en contraste con el modelo estatista de las gestiones previas.
“Ustedes son hombres y mujeres de bien, con formación y conocimiento. Pero no es su mérito individual el que los trae aquí, sino la voluntad del pueblo expresada en la fe del Estado”, expresó Paz al tomar protesta a su equipo.
Un gabinete de perfil técnico y económico
El presidente apostó por un equipo tecnócrata, con el economista José Gabriel Espinoza, exdirector del Banco Central, al frente del Ministerio de Economía, y José Luis Lupo como ministro de la Presidencia. Lupo, con amplia experiencia en finanzas internacionales, ha ocupado cargos en cinco gobiernos anteriores.
En la Cancillería fue designado Fernando Aramayo, con trayectoria en organismos multilaterales como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El reconocido especialista Mauricio Medinaceli asumió Hidrocarburos, mientras que Marco Antonio Oviedo estará en Gobierno (Interior) y Raúl Salinas en Defensa.
El gabinete se completa con José Romero Pinto (Planificación), Mauricio Zamora (Obras Públicas), Freddy Vidovic (Justicia y Culturas interino), Édgar Morales Mamani (Trabajo), Marcela Flores (Salud y Deportes), Beatriz García (Educación), José Luis López (Desarrollo Rural interino), Óscar Justiniano (Desarrollo Productivo interino) y Cinthya Yañez Eid como ministra sin cartera encargada de Turismo.
Reactivación económica y apertura internacional
En su mensaje, Paz advirtió que recibe “un país agotado y en crisis”, con la peor situación económica en cuatro décadas y una aguda escasez de combustibles. Su plan inmediato busca recuperar las reservas internacionales, atraer inversión extranjera y reducir gradualmente los subsidios a los carburantes.
“Necesitamos prontitud. Bolivia está a punto de recibir una gran cantidad de recursos del exterior. Solo depende de nosotros facilitar la llegada de esos dólares”, afirmó el mandatario.
El presidente anunció que en los próximos seis meses impulsará reformas normativas orientadas a liberalizar la economía, además de un acuerdo nacional entre poderes del Estado y organizaciones sociales para definir una agenda de desarrollo común.
“Capitalismo para todos” y nueva visión de Estado
Paz reiteró su compromiso de transformar al país bajo el lema “capitalismo para todos”, eliminando lo que denominó el “Estado tranca”, símbolo de la burocracia que —según dijo— frenó la productividad nacional.
El nuevo mandatario buscará fortalecer el papel de las regiones, acelerar la digitalización del Estado y garantizar un manejo transparente de los recursos públicos.

