Un caso que ha desatado indignación por su falta de empatía se registró en la Universidad Regiomontana (U-ERRE), donde un alumno fue obligado a presentar un examen en línea durante el velorio de su padre, pese a haber solicitado una reprogramación por razones de fuerza mayor.
El estudiante, identificado como Mauricio de la Garza, de 26 años, cursa el último tetramestre de Ingeniería en Sistemas y tuvo que usar su computadora portátil dentro de las capillas para cumplir con la obligación académica impuesta por su profesor.
El examen durante el velorio
El hecho ocurrió este martes en las Capillas San Jerónimo, en Monterrey, donde eran velados los restos de su padre, Héctor Eduardo de la Garza.
De acuerdo con familiares y testigos, el joven notificó al catedrático sobre su situación y pidió reprogramar el examen de francés, sin embargo, la respuesta fue negativa.
“Hola, antes que nada siento mucho tu pérdida. Sobre tu examen éste no puede ser el miércoles o cualquier otro día, pues no tenemos otra sesión en vivo”, habría respondido el profesor, según mensajes compartidos por el estudiante.
Aunque el docente le sugirió contactar al director de carrera, la prueba se realizó en el horario original, poco antes de que el cortejo fúnebre partiera hacia el panteón Jardín.
Indignación entre familiares y asistentes
La situación provocó molestia y tristeza entre los presentes, quienes observaron cómo el joven realizaba la evaluación desde una esquina de la capilla.
“Fue muy doloroso para todos verlo en esa situación, conectado en su computadora mientras despedía a su papá”, relató un familiar cercano.
Pese al estado emocional y las circunstancias, Mauricio logró acreditar el examen con una calificación de 90.
Cuestionan falta de sensibilidad institucional
El incidente ha reabierto el debate sobre la falta de protocolos de flexibilidad académica en situaciones de duelo o emergencias personales dentro de algunas instituciones educativas.
Amigos y allegados del joven lamentaron que la formación académica se anteponga al bienestar emocional, y pidieron a la universidad revisar sus lineamientos internos sobre empatía y apoyo psicológico a estudiantes.
“Este caso pone en duda el humanismo que tanto promueven algunas universidades. La educación no solo debe formar profesionales, sino también seres humanos empáticos”, señaló un conocido del estudiante.
Hasta el momento, la Universidad Regiomontana no ha emitido una postura oficial respecto al caso.

