La 74ª edición de Miss Universe arrancó entre polémica luego de que el directivo tailandés Nawat Itsaragrisil agrediera verbalmente a Fátima Bosch, representante de México, a la que llamó “tonta” durante un evento previo en Bangkok. El gesto detonó muestras de apoyo a la mexicana y un amago de boicot: candidatas de Bahamas, Armenia, Cabo Verde y Palestina, entre otras, se levantaron de sus asientos y abandonaron el recinto, según videos que circularon en redes y coberturas de prensa.
En grabaciones difundidas posteriormente, se escucha a Itsaragrisil pedir que regresen las concursantes “excepto México”, lo que elevó la tensión. Horas más tarde, medios locales y regionales reportaron que el empresario ofreció disculpas por el incidente.
Ante la crisis, Miss Universe Organization (MUO) informó que su CEO, Mario Búcaro, viajará a Tailandia para “fortalecer la colaboración con el país anfitrión, MGI y las autoridades pertinentes”, y garantizar un entorno seguro y profesional para todas las delegadas. La entidad reiteró que los eventos seguirán como están programados.
La polémica ocurre cuando el certamen —que este año reúne alrededor de 130 delegadas— desarrolla sus actividades de registro y promoción en Bangkok, con la final prevista para el 21 de noviembre.
MUO subrayó en sus canales oficiales su compromiso con la dignidad, seguridad y respeto de cada participante.

