Se cerraron este domingo los centros de votación en Argentina para las elecciones legislativas, donde se renovaron 127 diputados y 24 senadores. Los primeros resultados oficiales se esperan a partir de las 21:00 horas locales (18:00 hora de México).
La jornada estuvo marcada por una participación reducida, reflejando la tendencia registrada en elecciones previas del año en ocho distritos, donde el promedio fue de 58%, casi 20 puntos menos que la media histórica. Hasta las 18 horas, había votado únicamente 66% del padrón, según la Cámara Nacional Electoral.
Debut de la Boleta Única de Papel (BUP)
Por primera vez se utilizó la boleta única de papel (BUP) en todo el país. El nuevo sistema recibió comentarios positivos por agilizar la votación y mejorar la fiscalización. Hasta el cierre de la jornada, no se registraron denuncias por irregularidades ni robos de boletas.
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, expresó reservas sobre la BUP, calificando su cambio como más político que operativo, pese a que no se registraron problemas en su distrito.
Participación de figuras políticas
El presidente Javier Milei votó en la sede de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) en Almagro, acompañado por su hermana, Karina Milei, sin ofrecer declaraciones.
El expresidente Mauricio Macri aprovechó la jornada para sugerir ajustes en el gabinete de Milei y enfatizar la necesidad de una agenda de cambio, dejando abierta la posibilidad de mayor cooperación entre su partido, Pro, y el oficialismo.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se mostró receptivo a la intervención de Macri, aunque indicó que su continuidad dependerá de los resultados. El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, evitó confirmar cambios, generando suspenso sobre la composición del gabinete.
Expectativas y contexto político
El resultado de estas elecciones tendrá impacto político y económico. La principal confrontación se da entre:
-
La Libertad Avanza (LLA), liderada por Milei
-
Fuerza Patria, representando al peronismo
Aunque surge una tercera vía impulsada por seis gobernadores que buscan mantenerse ajenos tanto al kirchnerismo como a los libertarios, el escenario electoral se mantiene altamente polarizado.

