La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo manifestó este jueves su desacuerdo con las acciones militares emprendidas por los Estados Unidos contra presuntas narcolanchas en aguas del Pacífico cercanas a Colombia, que autoridades estadounidenses informaron dejaron cinco muertos.
En su tradicional conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que existen marcos legales internacionales que regulan la forma en que deben actuar los gobiernos frente al presunto traslado ilegal de drogas o armas en aguas internacionales, y que México ha hecho saber su postura al gobierno estadounidense, tanto de manera formal como pública.
“Obviamente no estamos de acuerdo. Hay leyes internacionales de cómo tiene que operarse frente a un presunto transporte de droga de manera ilegal o de armas en aguas internacionales y así lo hemos manifestado al gobierno de Estados Unidos y públicamente”, dijo la mandataria.
El anuncio sobre los ataques fue hecho por funcionarios de Estados Unidos. Según declaraciones recogidas por medios internacionales, la Marina estadunidense llevó a cabo dos ataques en la zona, con un saldo de cinco personas fallecidas, según informó el secretario de Guerra Pete Hegseth. En paralelo, el presidente Donald Trump declaró que su administración está dispuesta a ampliar operaciones contra el narcotráfico a tierra, y afirmó que, de hacerlo, lo notificará al Congreso por tratarse de un asunto de “seguridad nacional”.
Trump fue citado diciendo que las fuerzas tienen la autoridad legal para operar y advirtió que, de trasladarse las acciones al territorio, se recurriría al Parlamento para su aval. En su mensaje se refirió además al impacto de las drogas en Estados Unidos como motivo para endurecer medidas: “Killing 300 thousand people last year…” —comentario que ha sido parte del argumento público sobre la necesidad de actuar contra rutas del narcotráfico.
Postura mexicana y llamado al respeto del derecho internacional
La jefa del Ejecutivo enfatizó que la actuación ante presuntos traslados ilícitos debe ajustarse a normas y procedimientos internacionales, que buscan respetar la soberanía de los estados y minimizar daños colaterales. Sheinbaum indicó que México ya explicó su posición a la contraparte y lo dejó constancia públicamente.
La Presidencia no abundó en si se solicitará un pronunciamiento formal ante foros internacionales o instancias multilaterales, aunque subrayó la necesidad de que cualquier operación en mar abierto observe los principios de legalidad, proporcionalidad y rendición de cuentas.
Reacciones y contexto regional
El suceso ocurre en un contexto en el que Estados Unidos ha venido reforzando sus operaciones marítimas contra embarcaciones usadas presuntamente para el tráfico de drogas. Las autoridades estadounidenses han argumentado que estas acciones buscan cortar rutas y reducir el ingreso de estupefacientes, mientras que gobiernos y organizaciones internacionales han expresado preocupación por los efectos sobre la población civil y la necesidad de procedimientos que garanticen investigaciones y transparencia.
Por su parte, México —como país vecino y actor regional— optó por manifestar su desacuerdo público y recordar el marco jurídico que regula las intervenciones en aguas internacionales.

