Después de una semana de incertidumbre, los tres jóvenes originarios de Allende, Nuevo León, que desaparecieron tras viajar a Reynosa para vender un tráiler, fueron liberados con vida en una zona despoblada del estado de Tamaulipas.
Los afectados denunciaron que policías de Reynosa los entregaron a un grupo delictivo, luego de haberlos detenido bajo el pretexto de que su vehículo no contaba con documentación válida.
Aseguran haber sido entregados por policías a criminales
De acuerdo con los testimonios recabados por la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León (FGJNL), los jóvenes señalaron que fueron interceptados en un retén de Seguridad Pública de Reynosa, donde los agentes los retuvieron y posteriormente los extorsionaron.
“Nos detuvieron diciendo que el tráiler no tenía papeles, pidieron dinero y aun así nos entregaron a un grupo armado”, relataron los jóvenes ante el Ministerio Público.
El patrón de uno de los traileros habría pagado 100 mil pesos a los policías para que los liberaran; sin embargo, los agentes los entregaron a la delincuencia organizada, que los torturó y mantuvo cautivos durante varios días en distintos ranchos del estado.
Liberados con vida y con huellas de tortura
Las víctimas, identificadas como:
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Britany Paola Esquivel Oyervides, de 24 años,
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Iván Alejandro Oyervides Ayala, de 29, y
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José Luis Garza Guerra, de 27,
presentaban golpes visibles y signos de tortura al momento de ser localizados.
Tras su liberación, los tres lograron pedir ayuda en Río Bravo, Tamaulipas, donde fueron abandonados por sus captores. Desde ahí, un familiar acudió para trasladarlos de regreso a Nuevo León.
“Decidimos regresar por nuestra cuenta porque teníamos miedo de que nos volvieran a levantar”, narraron.
Desaparición y operativo de búsqueda
Los jóvenes habían salido de Allende el sábado anterior a bordo de un tractocamión blanco con placas 89-AN-7V, que pretendían vender en Reynosa. Horas después perdieron toda comunicación con sus familiares, lo que llevó a la Fiscalía de Nuevo León a emitir fichas de búsqueda y activar el Grupo Especializado de Búsqueda Inmediata (GEBI).
Tras confirmarse su aparición con vida, la Fiscalía desactivó las alertas de búsqueda y tomó declaraciones ministeriales para profundizar en la presunta complicidad policial.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado detenciones, aunque la Fiscalía de Tamaulipas fue notificada sobre los señalamientos para investigar la actuación de los uniformados involucrados.
Sin solicitud de rescate
Las autoridades reiteraron que no se registró ninguna solicitud de rescate, por lo que el caso no se clasifica como secuestro con fines económicos, sino como una privación ilegal de la libertad agravada.
“Por la complejidad del caso y los posibles vínculos entre funcionarios y grupos criminales, el móvil del secuestro permanece bajo reserva”, informó una fuente ministerial.

