El actor Michael J. Fox, recordado mundialmente por su papel de Marty McFly en la saga Volver al futuro, habló con franqueza sobre su estado de salud y cómo enfrenta el Parkinson, enfermedad que le fue diagnosticada hace más de 35 años, cuando tenía apenas 29 años.
En una entrevista con The Sunday Times, el actor de 63 años compartió una de sus reflexiones más íntimas sobre el final de su vida:
“Solo me gustaría no despertar un día. Sería ideal. No quiero una muerte dramática. No quiero tropezar con los muebles y partirme la cabeza”, confesó.
Fox, quien actualmente promueve su libro Future Boy, aborda en esta obra los momentos más significativos de su vida: desde su diagnóstico hasta la etapa actual, marcada por la gratitud y la resiliencia.
Una lucha de más de tres décadas
El caso de Michael J. Fox ha sido descrito como extraordinario, pues ha superado la expectativa promedio de vida de los pacientes con Parkinson, que suele ser de entre 15 y 25 años tras el diagnóstico, según el Instituto Clavel de España.
“No hay muchas personas que hayan vivido con Parkinson durante 35 años”, señaló el actor.
La enfermedad ha afectado su movilidad y visión, aunque asegura que ha aprendido a adaptarse:
“Puedo caminar, pero no veo bien y puede ser un poco peligroso. Así que lo integré a mi vida, ¿sabes?”, explicó.
Legado y regreso a la pantalla
Aunque Fox se retiró oficialmente de la actuación en 2020, su legado continúa a través de la Michael J. Fox Foundation, una de las organizaciones más influyentes en la investigación del Parkinson.
Además, se espera que el actor regrese brevemente a la pantalla en la tercera temporada de la serie Terapia sin filtro, protagonizada por Harrison Ford, quien interpreta a un personaje que también padece Parkinson.
Con serenidad, humor y honestidad, Michael J. Fox sigue siendo un símbolo de esperanza, fortaleza y humanidad frente a la adversidad.

