El gobierno de Israel deportó a 171 activistas, entre ellos la activista sueca Greta Thunberg, que formaban parte de la flotilla Global Sumud, un grupo de 45 embarcaciones que intentaba romper el bloqueo israelí para entregar ayuda humanitaria en Gaza.
De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores israelí, los deportados fueron enviados a Grecia y Eslovaquia, y entre ellos se encontraban ciudadanos de Italia, Francia, Alemania, Estados Unidos, Irlanda, Polonia y Austria, entre otros países. Además, se reporta que 138 activistas continúan bajo custodia en Israel.
La flotilla fue interceptada en aguas internacionales el miércoles pasado, y según las autoridades, unas 400 personas fueron detenidas. Algunos de los activistas denunciaron haber sufrido malos tratos y violencia, aunque el gobierno israelí negó las acusaciones, afirmando que los derechos de todos los participantes fueron respetados.
La misión humanitaria buscaba llevar suministros a Gaza, región donde la ONU ha declarado un estado de hambruna tras más de dos años de conflicto.

