Taylor Swift estrenó este viernes su duodécimo álbum de estudio, titulado The Life of a Showgirl, una producción que marca un giro hacia una faceta más luminosa y animada en su carrera.
El disco, compuesto por 12 canciones, combina ritmos potentes con letras introspectivas que abordan el amor, el matrimonio, el éxito y también enfrentamientos personales. Entre los temas destacan Wish List, donde habla de sus sueños con su prometido Travis Kelce, y The Life of a Showgirl, que cuenta con la colaboración de Sabrina Carpenter. También incluye referencias literarias, como en The Fate of Ophelia, inspirada en el personaje de Shakespeare.
Previo a su lanzamiento, el material ya había roto récords al convertirse en el álbum más preguardado en Spotify, superando incluso su propio récord anterior con The Tortured Poets Department.
La presentación estuvo acompañada de eventos en salas de cine alrededor del mundo, con proyecciones de videoclips y material inédito. Según estimaciones, esta experiencia podría recaudar entre 30 y 50 millones de dólares en taquilla.
Swift describió el álbum como un “autorretrato” nacido de la etapa más “feliz, loca e intensa” de su vida, consolidando así otra era clave dentro de su exitosa trayectoria musical.

