Monterrey, Nuevo León.– El Congreso de Nuevo León aprobó un exhorto presentado por la diputada Grecia Benavides Flores, del grupo legislativo de Morena, con el objetivo de garantizar que el derecho a la libre manifestación sea respetado y que ninguna autoridad utilice la vía penal para intimidar o reprimir a la ciudadanía.
Desde tribuna, Benavides destacó que el dictamen surge a raíz de hechos recientes en la entidad, donde un joven manifestante fue detenido y judicializado por protestar contra el aumento al transporte público.
“Manifestarse es un derecho y no lo puede reprimir ningún gobierno. Hoy lo decimos con toda claridad: la protesta social no es un crimen, es un derecho”, subrayó la legisladora.
La diputada recordó que este debate se da a un día del aniversario de la masacre de Tlatelolco y alertó sobre los riesgos de repetir patrones de represión:
“Cuando un Estado calla a sus jóvenes y a su pueblo y reprime la inconformidad social, se condena al silencio. Protestar pacíficamente no es un delito; es un derecho que fortalece la democracia.”
El exhorto aprobado insta al Gobierno del Estado y a la Fiscalía General de Justicia a garantizar el respeto irrestricto a los derechos humanos y a abstenerse de criminalizar la protesta social. Benavides enfatizó que atender las demandas ciudadanas no es una concesión, sino una obligación de todo gobierno democrático.
Al concluir su intervención, la diputada afirmó que la aprobación del dictamen coloca al Congreso “del lado correcto de la historia, junto a quienes protestan pacíficamente para defender lo que es justo”.
Con esta resolución, el Legislativo envía un mensaje claro: en Nuevo León, la protesta social debe ser respetada como un pilar de la democracia y nunca perseguida como un crimen.

