El fútbol mexicano lamenta la muerte de Javier Sánchez Galindo, quien falleció este lunes a los 77 años. Reconocido por su fuerza y carácter en la defensa, jugó para Cruz Azul, Guadalajara y América, dejando una huella imborrable en la Liga MX.
Apodado “Pata Fuerte”, Sánchez Galindo se destacó por su solidez en la banda izquierda. Era un defensor difícil de superar, fiel al estilo de su época, enfocado en detener los ataques rivales más que en aportar al ataque.
Debutó con Cruz Azul en 1967 y ganó múltiples títulos. En 1974 pasó al Guadalajara y poco después protagonizó uno de los traspasos más polémicos de la época al unirse al América. Con los azulcremas se coronó campeón de Liga, Campeón de Campeones (1976), Copa de Campeones de la Concacaf (1977) y Copa Interamericana (1978).
En los últimos años de su carrera jugó en Estados Unidos con los Aztecs de Los Ángeles, donde coincidió con Johan Cruyff, y se retiró en 1982 con los Coyotes Neza. Tras su retiro, mantuvo un perfil bajo y recibió homenajes, como el de Alebrijes de Oaxaca.
Sánchez Galindo será recordado por su carácter, disciplina y contribución al fútbol mexicano, consolidándose como uno de los defensas más duros y respetados de su generación.

