A pocos días del inicio del Mundial Sub-20 en Chile, Andrés Lillini, director deportivo de las selecciones nacionales menores, dejó en claro cuál es el objetivo principal de la Selección Mexicana juvenil. En entrevista con EL UNIVERSAL Deportes, Lillini enfatizó que el éxito no debe medirse solo por los resultados, sino por la capacidad de los jóvenes futbolistas de competir al más alto nivel.
“Lo que realmente siento acá adentro y me da ansiedad, es que quiero que el futbolista mexicano demuestre que puede competir al máximo nivel, es lo que quiero que demuestre”, comentó el argentino. Para él, lo importante es que el equipo dirigido por Eduardo Arce se posicione a nivel mundial, sin importar la instancia en la que terminen.
Lillini reconoció que ganar el título sería fantástico, pero no es la prioridad. “Sería una locura decir que vamos a ser campeones, pero sí queremos posicionar al futbolista mexicano, eso sí es lo que queremos desde el inicio”, afirmó. Destacó que los jugadores tendrán que esforzarse para ganarse un lugar en sus clubes y que nadie les regalará oportunidades: “La voz la tienen que alzar ellos mismos. Están en la etapa de que debutar es fácil, lo complicado es mantenerse”.
El directivo subrayó la importancia de aprovechar esta experiencia como un escaparate internacional, donde cada partido será una oportunidad para demostrar talento y consolidarse como futuros referentes del futbol mexicano.

