Rusia lanzó este sábado un ataque masivo con misiles y drones sobre nueve regiones de Ucrania, causando al menos tres muertos y decenas de heridos, según autoridades locales.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, señaló que los blancos fueron infraestructura, viviendas y empresas civiles. En Dnipro, un misil con municiones de racimo impactó en un edificio de varios pisos, dejando graves daños.
De acuerdo con la Fuerza Aérea, Rusia disparó 619 proyectiles —579 drones, ocho misiles balísticos y 32 de crucero—, de los cuales la defensa aérea logró derribar la mayoría con apoyo de cazas F-16.
El ataque reavivó la tensión regional. Estonia denunció la incursión de tres aviones MiG-31 en su espacio aéreo, hecho que calificó como una “provocación sin precedentes” y que llevó a convocar consultas en el marco de la OTAN. Moscú lo negó, asegurando que volaron sobre aguas neutrales.
Polonia y otros aliados volvieron a desplegar aviones en tareas preventivas, mientras que Rumanía reportó la interceptación de drones en su espacio aéreo.
En paralelo, Zelensky anticipó que abordará con Donald Trump y otros líderes, en la Asamblea General de la ONU, el cierre de compromisos de seguridad y la continuidad de sanciones contra Moscú si no hay avances hacia la paz.

