El gobierno federal amplió las investigaciones contra el trasiego ilegal de combustibles, ahora enfocándose en los operadores de ferrotanques y en los funcionarios responsables de custodiar las instalaciones ferroviarias.
Según el gabinete de seguridad, estas pesquisas buscan identificar tanto a las empresas como a los dueños que utilizan esta infraestructura para ocultar y movilizar grandes cantidades de huachicol a lo largo del país.
En lo que va del año, las autoridades han asegurado 206 ferrotanques con más de 24 millones de litros de combustible ilegal. Tan solo en julio se realizaron cinco operativos de alto impacto en Coahuila, Tamaulipas y San Luis Potosí, donde participaron elementos de la Sedena, Marina, Guardia Nacional y autoridades locales.
El 7 de julio en Coahuila, se aseguraron 129 ferrotanques entre Ramos Arizpe y Saltillo, con un total de 15.4 millones de litros de huachicol.
Días después, en Nuevo Laredo, se incautaron 25 ferrotanques con 2.7 millones de litros de diésel, mientras que en Vanegas, San Luis Potosí, otros 35 tanques con 4.2 millones fueron decomisados. Finalmente, el 23 de julio en Matamoros, Tamaulipas, se retuvieron 17 carrotanques con 2 millones de litros adicionales.
De acuerdo con Omar García Harfuch, titular de la SSPC, hasta el momento se han detenido a 23 personas relacionadas con estas operaciones ilícitas. Además, se confirmó que varias empresas están bajo investigación por el Centro Federal de Inteligencia Criminal, entre ellas Altos Energéticos Mexicanos y Grupo Base Energéticos.
Las indagatorias apuntan a que los grupos criminales utilizan el mismo modus operandi que en los puertos: ingresan insumos reportados como aditivos industriales, pero en realidad trasladan combustibles sin pagar impuestos, a cambio de sobornos millonarios. El gobierno federal considera que el combate a esta red es clave para reducir el robo de hidrocarburos en México.

