El pasado sábado, Terence Crawford derrotó a Saúl ‘Canelo’ Álvarez en Las Vegas, poniendo fin al reinado del mexicano en la categoría supermediana. Después de 12 emocionantes rounds, Crawford mantuvo su invicto y se convirtió en el primer boxeador en ser campeón indiscutido de tres divisiones distintas.
Tras el combate, Crawford tuvo un gesto con Álvarez: le devolvió personalmente los cuatro cinturones que el tapatío había defendido desde 2021. Aunque no estaba obligado a hacerlo, los fajines son personalizados con el nombre, la foto y la talla del campeón, por lo que no pueden ser reutilizados por el nuevo monarca. Cada organismo enviará posteriormente a Crawford sus propios cinturones personalizados.
Canelo, por su parte, se mostró con actitud deportiva y abierto a una posible revancha. “Una derrota no me define. Me siento bien compartiendo el ring con grandes peleadores como él. Si lo hacemos otra vez, será genial”, declaró.
Este gesto de Crawford refleja la tradición del boxeo y el respeto entre los campeones, más allá del resultado del combate.

