Don Román Carrasco, de 84 años, propietario de la casa en Humacao que inspiró la “casita” de la residencia de Bad Bunny y que aparece en el cortometraje Debí Tirar Más Fotos, presentó una demanda contra el cantante y las compañías Rimas Entertainment, Move Concerts y A1 Productions.
El abogado del demandante solicitó una compensación de al menos un millón de dólares por daños emocionales, invalidez de los contratos y gastos judiciales. Según la querella, Don Román firmó contratos en blanco sin conocer los términos y su firma habría sido transferida de manera fraudulenta.
El afectado también denunció visitas constantes de fanáticos y el uso de la imagen de su residencia en redes sociales sin recibir beneficio alguno.
La demanda llega mientras Bad Bunny prepara una función especial de su residencia No me quiero ir de aquí, que será transmitida por Amazon Music, antes de iniciar su gira mundial en noviembre.

