El gobierno de Estados Unidos informó que no buscará la pena de muerte contra Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, alias “Z-40” y “Z-42”, fundadores y exlíderes del cártel de Los Zetas. La decisión marca un giro relevante en el proceso que enfrentan los capos mexicanos.
La notificación fue enviada por el Departamento de Justicia al juez Trevor McFadden, quien lleva el caso en la Corte de Distrito de Columbia. Los hermanos enfrentan cargos por tráfico de drogas, crimen organizado, posesión de armas y lavado de dinero.
En febrero de este año, como parte de un acuerdo bilateral, México extraditó a 29 narcotraficantes hacia Estados Unidos, entre ellos los Treviño Morales y Rafael Caro Quintero, líder del Cártel de Guadalajara. El paquete de extradiciones fue considerado uno de los más relevantes en la cooperación bilateral reciente.
Los Zetas, fundados por exmilitares en los años noventa, se convirtieron en uno de los cárteles más violentos de México, responsables de secuestros, masacres y tráfico transnacional de drogas. Su liderazgo marcó una de las etapas más sangrientas del narcotráfico en el país.
La próxima audiencia de los Treviño Morales está programada para el 14 de octubre. Ahí se definirá la ruta del proceso judicial, que podría implicar sentencias de cadena perpetua.

