Monterrey, N.L. — Con el objetivo de poner fin al acoso escolar en las escuelas de Nuevo León, el pleno del Congreso Local aprobó reformas a la Ley para Prevenir, Atender y Erradicar el Acoso y la Violencia Escolar, que obligan a los docentes a denunciar cualquier caso de bullying ante el Ministerio Público, bajo riesgo de ser acusados de encubrimiento.
La iniciativa, impulsada por la bancada del PAN, busca prevenir, atender y erradicar la violencia escolar, estableciendo protocolos claros para los maestros y personal administrativo.
“Los docentes deben ser capacitados para reconocer y responder ante el acoso escolar, pues son la primera autoridad en las aulas y tienen la responsabilidad de garantizar el bienestar de los estudiantes”, señaló la diputada Perla Villarreal Valdez, presidenta de la Comisión de Educación.
El dictamen hace referencia a casos recientes, como el ocurrido en la Universidad Tec Milenio, como ejemplo de situaciones que pueden constituir delitos según el Código Penal, incluyendo sanciones para quienes omitan denunciar.
La legisladora panista Claudia Caballero Chávez enfatizó que, al entrar en vigor la ley, se capacitará a docentes y personal administrativo para actuar correctamente:
“Cuando el docente o autoridad escolar que siendo testigo o tenga conocimiento de acoso escolar o de una posible conducta delictiva que afecte el desarrollo integral de los estudiantes, deberá seguir el procedimiento establecido y, en caso de que la conducta pueda constituir un hecho delictivo, informarlo al Ministerio Público”.
Con estas reformas, el Congreso de Nuevo León refuerza los mecanismos de vigilancia y prevención dentro de las escuelas, con la finalidad de proteger a los estudiantes y garantizar un entorno seguro y libre de violencia.

