
La Casa Blanca lamentó los ataques rusos contra Kiev, que este jueves dejaron al menos 19 personas muertas y decenas de heridos, aunque aseguró que el presidente Donald Trump “no estaba sorprendido” por la ofensiva.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, señaló que el mandatario quiere poner fin a la guerra iniciada en 2022, pero reconoció que ni Rusia ni Ucrania parecen estar dispuestos a negociar. “Quizá ninguno de los dos lados esté listo para terminarla por sí mismo”, afirmó.
Trump había prometido acabar con el conflicto en sus primeras 24 horas de gobierno, pero admitió que el proceso es más complejo de lo esperado. Su reciente encuentro con Vladimir Putin en Alaska no logró avances significativos.
La portavoz recordó que Ucrania ha atacado refinerías rusas y que Rusia respondió con misiles y drones contra la capital. Pese a ello, insistió en que el presidente “trabaja más arduamente que nadie” por alcanzar la paz.