Personas originarias de México, Guatemala, Nicaragua, El Salvador y Honduras fueron detenidos en operativos realizados por agentes de inmigración en una carretera estatal de Pennsylvania.
Los trabajadores, dedicados a la construcción, se dirigían a sus labores cuando fueron interceptados, denunció la Coalición de Inmigración de Pensilvania.
El primer arresto ocurrió a las siete de la mañana, cuando un policía estatal detuvo un vehículo y solicitó identificación a sus ocupantes. Tras revisar los documentos, agentes de inmigración intervinieron y arrestaron a 22 personas; solo un ciudadano estadounidense fue liberado. Una hora más tarde, otros tres obreros latinos fueron detenidos en un vehículo distinto. Todos formaban parte de la construcción del hospital Mount Nittany.
De acuerdo con activistas, días antes trabajadores ya habían denunciado la presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) vigilando la obra, lo que explicaría cómo fueron localizados durante su trayecto laboral. “ICE los pudo seguir y detener gracias a esa vigilancia”, afirmó Jazmine Rivera, directora de la Coalición.
Las organizaciones Red de Respuesta Rápida, Frente de Defensa del Pueblo y el Comité Estudiantil para la Defensa y la Solidaridad han desplegado patrullajes comunitarios para prevenir nuevos incidentes y documentar posibles abusos.
“La comunidad está aterrorizada, pero tenemos la responsabilidad de defender los derechos humanos. Los inmigrantes merecen vivir sin temor ni discriminación”, subrayó Rivera.

