El Congreso de El Salvador, con mayoría oficialista, aprobó este viernes una reforma que permitirá prolongar la detención de decenas de miles de presuntos pandilleros hasta al menos 2027, con el objetivo de dar tiempo a la Fiscalía para presentar acusaciones en unos 600 juicios masivos.
La Asamblea Legislativa, integrada por 57 diputados afines al presidente Nayib Bukele y solo tres opositores, modificó la Ley de Crimen Organizado a 10 días de que venciera el plazo de dos años para mantener bajo arresto a más de 88 mil personas acusadas de pertenecer a pandillas o colaborar con ellas, detenidas desde 2022 en el marco del régimen de excepción.
La reforma establece que la Fiscalía General dispondrá de un máximo de 24 meses para presentar acusaciones contra las estructuras criminales y sus integrantes, con la opción de extender el periodo por un año adicional.
El gobierno salvadoreño sostiene que la medida es necesaria para asegurar condenas en procesos masivos sin que los acusados salgan libres por vencimiento de plazos, mientras organizaciones de derechos humanos han cuestionado las detenciones prolongadas y denuncian posibles abusos.

