Ohio, EE. UU. – Un bebé nacido la semana pasada en Ohio ha establecido un récord mundial al desarrollarse a partir de un embrión congelado durante más de 30 años.
El pequeño es hijo de Lindsey y Tim Pierce, quienes recurrieron a la adopción de embriones luego de años de luchar contra la infertilidad.
El embrión había sido congelado en 1994 y permaneció almacenado durante 11 mil 148 días antes de ser implantado con éxito, según confirmó el médico de la pareja.
Un récord histórico en la medicina reproductiva
El procedimiento, realizado en la clínica Rejoice Fertility en Knoxville, Tennessee, superó el récord anterior de 30 años establecido por otro nacimiento en EE. UU.
El doctor John David Gordon explicó que estos casos despiertan fascinación, pero también plantean interrogantes sobre los millones de embriones almacenados en el país.
En Estados Unidos, se estima que hay 1.5 millones de embriones congelados, muchos en un limbo legal y ético mientras sus creadores deciden qué hacer con ellos.
El tema ha cobrado relevancia tras el fallo de la Corte Suprema de Alabama en 2024, que consideró a los embriones como niños ante la ley.
La donante y su historia
Los embriones fueron donados por Linda Archerd, quien se sometió a fecundación in vitro en 1994. Tras el nacimiento de su hija y un divorcio posterior, los embriones permanecieron almacenados por décadas.
Finalmente, decidió donarlos a través de Snowflakes, un programa de adopción de embriones impulsado por una organización cristiana sin fines de lucro.
Archerd confesó que sentía culpa por mantenerlos congelados durante tantos años.
El proceso de donación fue complejo e implicó localizar documentos médicos originales y trasladar los embriones desde Oregon a Tennessee.
Un embarazo exitoso
De los tres embriones donados, uno no sobrevivió al proceso de descongelación.
Dos fueron implantados en Lindsey Pierce, pero sólo uno se desarrolló con éxito, culminando en el nacimiento del bebé el pasado sábado.
“No entramos en esto pensando en récords; sólo queríamos tener un bebé”, expresó Lindsey Pierce.
Archerd, emocionada por el desenlace, espera algún día conocer al niño y a sus padres adoptivos. “Me encantaría verlos en persona; sería un sueño hecho realidad”, afirmó.

