
En plena crisis del cine de superhéroes, James Gunn busca revivir la leyenda de Superman con una propuesta distinta: mostrar al Hombre de Acero no solo como un salvador, sino como un ser profundamente humano.
Protagonizada por David Corenswet, esta nueva cinta representa el reinicio del Universo DC y plantea una pregunta central:
¿Qué pasaría si Superman realmente existiera? ¿Cómo enfrentaría su propia identidad, sus emociones y su vida cotidiana?
Para Gunn, el verdadero conflicto no está en los enemigos del superhéroe, sino en su interior.
“Clark Kent es su forma de pertenecer al mundo”, explicó el director, quien también destacó que el objetivo es inspirar pequeñas acciones en la vida real que reflejen los valores del personaje.
Corenswet añadió que, aunque no todos puedan volar, cualquiera puede ser como Superman en lo esencial: estar presente, escuchar y actuar con bondad.
Más que una cinta cargada de efectos especiales, este nuevo capítulo busca reconectar al público con los valores originales del personaje y recordar que el verdadero poder está en la empatía y el sentido de pertenencia.